Todos los hombres del castrismo: ¿con quién habló el director de la CIA en La Habana? El director de la agencia estadounidense de inteligencia, John Ratcliffe, viajó la semana pasada a La Habana. Sus interlocutores ostentan gran poder dentro del complejo régimen cubano El pasado 14 de mayo ocurrió algo que parecía imposible: el régimen cubano recibió en La Habana a John Ratcliffe, el director de la CIA. La agencia de inteligencia que supuestamente intentó asesinar cientos de veces a Fidel Castro, maquinadora y financiadora de operaciones de inteligencia en la isla, fue invitada a mantener un diálogo con altos gerifaltes del castrismo. Once años antes, en el contexto de la distensión lograda entre Raúl Castro y Barack Obama, el entonces director de la CIA, John Brennan, también viajó a Cuba para conversar con el régimen, pero lo hizo de incógnito. Por lo tanto, lo que hace realmente excepcional la visita de Ratcliffe es que ha sido pública. El objetivo de la reunión, según la CIA, fue abordarcuestiones económicas y de seguridad”. Pero sea cierta o no esta declaración, al menos simbólicamente, se trata del mayor hito en las negociaciones que llevan a cabo ambos gobiernos desde el pasado 29 de enero, cuando Trump decretó un radical embargo petrolero contra la isla. El destino de Cuba es más incierto que nunca. Trump ha dicho tener intenciones detomarla isla, mientras el régimen de La Habana enfrenta la mayor crisis de su historia y una carencia absoluta de combustibles. En ese contexto, si la visita de Ratcliffe ha decidido secretamente el curso de los acontecimientos, el futuro del castrismo habría quedado sellado por las palabras de quienes la CIA ha reconocido como interlocutores: Raúl Guillermo Rodríguez Castro, Lázaro Alberto Álvarez Casas y Ramón Romero Curbelo. Se trata de tres figuras opacas y apenas conocidas que, al parecer, ostentan mucho más poder dentro de la cúpula castrista del que se les adjudica. Raúl Guillermo, ‘El CangrejoEn Cuba, casi nadie lo llama por su nombre, sino que le dicen El Cangrejo por una deformación en una de sus manos, cosa que él ha aceptado sin complejos. No es una figura pública, no ha ejercido cargo político alguno y hasta hace poco se le conocía solo por ser uno de los nietos de Raúl Castro, tal vez el favorito. Sin embargo, hoy es el encargado, por la parte cubana, de las negociaciones con las que el castrismo pretende garantizar su supervivencia ante las continuas amenazas de Estados Unidos. Las apariciones públicas de Raúl Guillermo Rodríguez Castro (42 años) se limitaban siempre a su labor de guardaespaldas de su abuelo. Le abría la puerta del coche, organizaba al resto del equipo de seguridad y lo seguía en los actos políticos como una sombra. Pero no fue hasta 2016 cuando comenzó a ganar relevancia, al menos formalmente, pues Raúl Castro lo ascendió a teniente coronel del Ministerio del Interior y puso a su cargo la Dirección General de Seguridad Personal (jefe de escolta). En 2021, cuando el viejo dictador abandonó formalmente todos sus cargos en el gobierno y el Partido Comunista para retirarse del ojo público, El Cangrejo también dejó de aparecer ante las cámaras. Los cubanos también lo conocen por fotos y videos filtrados de su vida privada. De acuerdo con estos materiales, Raúl Guillermo gusta de una vida de lujos, entre yates, comidas pantagruélicas y tratos especiales con músicos cubanos de moda y estrellas del deporte en la isla. Pero el linaje de Raúl Guillermo no se limita solo a su abuelo. Su padre, el general Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, fue, hasta su muerte en 2022, una de las figuras más discretas y poderosas del país. A Luis Alberto, considerado una suerte de eminencia gris dentro del castrismo, se le adjudica haber sido el artífice de la cooptación del Estado cubano a manos del Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), un emporio económico y militar que controla cerca del 70% de los sectores estratégicos de la economía de la isla y casi el 95% de sus finanzas. Lázaro Alberto, el ministro represor del poscastrismo En 2020, Lázaro Alberto Álvarez Casas (63 años) fue presentado como el nuevo encargado del Ministerio del Interior (MININT), uno de los puestos con mayor poder real en Cuba. Sin embargo, para la inmensa mayoría de los cubanos se trataba de un desconocido. Luego, cuando el gobierno publicó su biografía, muchos se sorprendieron de los pocos méritos que acumulaba para ostentar semejante cargo. Su meteórico ascenso dentro de la cúpula castrista es, quizá, de los más rápidos en la historia de la Revolución cubana. Lázaro Alberto se formó en la Escuela Superior de la Contrainteligencia Militar. Luego, de acuerdo con su biografía, fue progresando velozmente dentro de la estructura del MININT hasta convertirse en jefe de la Dirección de la Contrainteligencia Interna y viceministro. Además, consta que sirvió dos años en la misión militar cubana en Angola. En el momento de su nombramiento como ministro del Interior no contaba con distinciones importantes como la de Héroe del Trabajo o Héroe de la República de Cuba, y ni siquiera había sido miembro del Comité Central del Partido Comunista ni diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular, exigencias no escritas del cargo con las que cumplían casi todos sus predecesores. A partir de entonces le fueron otorgados algunos de estos méritos y en 2025 fue ascendido de general de brigada a general de cuerpo de ejército. Según varias figuras y medios cubanos en el exilio, Lázaro Alberto Álvarez Casas cuenta con cierto abolengo dentro del castrismo, pues provendría de una de las familias más influyentes del régimen: los Casas Regueiro. Dos de sus supuestos tíos maternos, Senén y Julio, pertenecieron a la llamadageneración históricade la Revolución cubana, es decir, al selecto grupo de personas que lucharon contra la dictadura de Fulgencio Batista y salieron fortalecidos de las purgas internas realizadas por el gobierno revolucionario a partir de enero de 1959. Senén, fallecido en 1996, ocupó el cargo de jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y ministro de Transporte, mientras que Julio, fallecido en 2011, fue ministro de las FAR, hombre de confianza de Raúl Castro y uno de los artífices del empoderamiento de GAESA. Desde su puesto como ministro del Interior, Lázaro Alberto sería uno de los principales responsables de la represión en Cuba de 2020 a la fecha, incluyendo la oleada de detenciones y encarcelamientos por motivos políticos sucedida tras las protestas populares del 11 de julio de 2021. Por esta razón, ese mismo año fue sancionado con la Ley Magnitsky por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Ramón Romero Curbelo, eldiez de picasHasta el pasado 14 de octubre, pocos cubanos sabían de la existencia del general Ramón Romero Curbelo, aunque desde Miami algunos aseguraban que se trataba de nada menos que del jefe de la Dirección de Inteligencia del MININT. A inicios de 2026, el Museo Americano de la Diáspora Cubana creó un proyecto llamado The Cuban Deck (la baraja cubana), que organiza la jerarquía castrista siguiendo la lógica de un mazo de cartas. Bajo este sistema, Romero Cuberlo era representado como el diez de picas. Romero Curbelo, el homólogo cubano de John Ratcliffe, no era una figura pública. O bien aparecía en actos políticos del régimen como un militar más o era escasamente mencionado por los medios oficialistas en noticias de segundo orden, sin decir explícitamente qué dirección del MININT comandaba. Era un rostro sin nombre y a la vez un nombre sin rostro ni cargo específico. Sin embargo, luego de que la CIA divulgara algunas fotos de la visita de Ratcliffe a La Habana, la gente empezó a atar cabos. Según el medio cubano elToque, de él se sabe que por varios años, con el rango de coronel, ocupó distintos cargos dentro de la estructura del MININT en la provincia de Cienfuegos, y que alcanzó el grado de general y jefe de la inteligencia cubana en algún momento posterior a 2017. A partir de entonces, sus apariciones públicas han sido muy limitadas. En la prensa oficialista cubana apenas fue mencionado en dos notas: una sobre la cancelación de un sello postal y otra sobre un acto político con jóvenes pertenecientes al MININT. En 2024, el medio oficialista nicaragüense El 19 lo ubicaba en una reunión celebrada en Managua con el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, que también contó con la presencia de delegaciones de Venezuela y Bolivia. Un año después, una nota oficial de la Academia Nacional de Seguridad del Pueblo de Vietnam lo nombró como parte de una delegación cubana que estaba de visita en dicha institución. Y nada más. Por su cargo, Romero Curbelo es un personaje clave dentro del aparato de la Seguridad del Estado cubano, sobre todo en lo que refiere a labores de espionaje. La Dirección de Inteligencia cubana es uno de los organismos más eficientes del castrismo, lo cual ha sido reconocido recientemente por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio. Durante décadas, ha desarrollado exitosas operaciones de infiltración y espionaje en Estados Unidos. Algunos de sus agentes más conocidos (descubiertos luego de muchos años) son Ana Belén Montes, Víctor Manuel Rocha y los que integraron la llamada Red Avispa.