Domingo 17 de mayo de 2026, p. 28 La zona de los pedregales de San Francisco Tlalnepantla se convirtió ayer en un tendedero a cielo abierto tras la inundación que dejó la megafuga en decenas de viviendas donde las familias perdieron su patrimonio. A pesar de que desalojaron el agua, los pobladores intentaban rescatar lo poco que les quedó de muebles, ropa, enseres y otras pertenencias dañadas que expusieron al sol. Los afectados piden apoyo inmediato, mientras personal del Gobierno de la Ciudad de México continuaba con el censo de pérdidas, principalmente de electrodomésticos y bienes básicos que quedaron inservibles. No obstante, desde la noche del viernes comenzaron a llegar algunos colchones y ayer continuaba el reparto de paquetes de limpieza. Las calles de la zona baja, en la colonia Ampliación Tepozanes, el terreno rural ayudó porque es tierra fértil que absorbe el agua; pero donde se colocaron los costales aún había rastros de la anegación, que superó el medio metro con una fuerte corriente. A pesar de ser visitados por trabajadores del gobierno, la alcaldesa de Xochimilco, Circe Camacho, y con apoyo de los cuerpos de emergencia, los afectados piden se agilice el cobro del seguro porque sólo se les han informado que deben esperar hasta que el recurso sea liberado. La afectación se debió por la presión en la tubería; sin embargo, la zona inundada no se abastece del sistema Cutzamala, manifestaron productores que también resultaron con daños en sembradíos, por lo que piden a la Secretaría de Gestión Integral del Agua estar atenta a la red para evitar más afectaciones. Por otra parte, a cinco días de la fuga en Iztapalapa, seguían las acciones de apoyo a la población afectada por la avería en la red del tanque cerro de la Estrella, en la colonia Ampliación Los Reyes Culhuacán. También se hacen visitas domiciliarias para concluir el censo de los daños y se entregaron enseres domésticos a los afectados.