Los leones guardianes de China: símbolos de protección y armonía omo estrategia para mejorar su imagen ante el visitante extranjero, China experimenta un auge masivo del turismo, aunque se ha impulsado de manera especial el mercado interno, con más de 6 mil millones de viajes nacionales en un año. Se promueve activamente por medio de una infraestructura mejorada y la entrada sin visado para muchas naciones. El gobierno invierte fuertemente en la expansión de los trenes de alta velocidad para aumentar la movilidad turística en este país de más de 9 millones y medio de kilómetros cuadrados. Los mexicanos deben tramitar visa de turista con un mes de antelación: hay que llenar un formulario y pagar unos 2 mil pesos. La oferta de visitas guiadas a este gran país de más de mil 400 millones de habitantes con urbes que superan los 20 millones incluye los lugares más representativos, como la Gran Muralla, el Museo de Shangái o el ejército de terracota, en Xian. En las entradas de todos los templos, palacios, restaurantes tradicionales y algunos complejos residenciales dos figuras imponentes parecen vigilar silenciosamente el paso de visitantes: los “leones guardianes chinos”, conocidos también como leones de fu o shi. Aunque para muchos occidentales parecer adornos exóticos, en la cultura local representan siglos de simbolismo, protección espiritual y profundas creencias supersticiosas que siguen influyendo en la vida cotidiana. Su presencia tiene raíces que se remontan a la antigua China imperial, cuando el budismo llegó desde India en el siglo I. El león, animal prácticamente desconocido aquí, se convirtió en un símbolo de poder asociado con la protección divina y a la autoridad del emperador. aparecen siempre en pareja. El macho, a la derecha y sostiene bajo una de sus patas una esfera que simboliza del dominio sobre el mundo; también representa el poder imperial. A la izquierda, la hembra protege a un pequeño cachorro, que representa los valores ligados a la familia, la fertilidad y la continuidad del linaje. Esta pareja simboliza un equilibrio entre fuerza y protección doméstica, un principio muy relacionado con la filosofía china del yin y el yang. Este precepto filosófico sobre la conformación del universo es un principio fundamental en el que fuerzas opuestas son, al mismo tiempo, complementarias. El yin, lado oscuro y pasivo representa varios conceptos relacionados con lo femenino, la tierra, la obscuridad y el frío. El yang es el lado luminoso y activo representado por el cielo, la luz y el calor. Se consideran energías inseparables que al mantenerse en equilibrio serán la base de armonía en la naturaleza y de toda forma de vida. En ciudades como Pekín, Shanghái o Hong Kong es común ver estos guardianes de diferentes materiales como piedra o bronce. Se encuentran frente a hoteles, bancos, casas tradicionales y también frente a edificios gubernamentales. Según las prácticas del feng shui la orientación y posición exacta de los leones puede influir en la armonía espiritual de un espacio. Este sistema filosófico pretende armonizar el entorno en el que se desenvuelven las personas para equilibrar lo que se define como energía vital o chi mediante la organización y orientación de los espacios bajo la creencia de un mejor flujo de energía que generará equilibrio en todos los ámbitos de la vida.
Alia Lira Hartmann: Desde otras ciudades
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