Más allá de la gestión de las propias finanzas, en la reclamación de una deuda a una persona cercana entran en juego emociones como la vergüenza, el enfado, la culpa y el miedo. “Queda como una cuenta emocional abierta”, explica el psiquiatra David López
“Te lo pago después” o por qué prestar dinero a un amigo puede dinamitar la relación
Más allá de la gestión de las propias finanzas, en la reclamación de una deuda a una persona cercana entran en juego emociones como la vergüenza, el enfado, la culpa y el miedo. “Queda como una cuenta emocional abierta”,…
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