Los profesores toman el centro de Valencia en una manifestación multitudinaria en su quinto día de huelga Los docentes cortan el tráfico en Lleida y advierten de que el acuerdo de mejoras debe incluir la cuestión salarial La gran protesta educativa en la Comunidad Valenciana y Cataluña no amaina, sino todo lo contrario. El centro de Valencia ha sido tomado desde media mañana de este viernes por miles de docentes vestidos con camisetas verdes llegados de toda la comunidad autónoma en el quinto día de la huelga indefinida para exigir mejoras en la enseñanza pública al Ejecutivo del popular Juanfran Pérez Llorca. Los profesores se han congregado en la mayor manifestación de las realizadas durante la semana, en la que han participado más de 35.000 personas según la Delegación del Gobierno. En Cataluña, donde hay convocadas huelgas casi diarias hasta principios de junio, organizadas en general por comarcas, la principal movilización se ha concentrado en Lleida, donde un grupo de docentes ha cortado a primera hora el tráfico en la N-240 volcando contenedores, mesas, sillas y otro mobiliario escolar. Sus reclamaciones al Govern del socialista Salvador Illa para mejorar el sistema público y unos salarios docentes que se sitúan entre los más bajos de España son bastante parecidas a las que se escuchan en Valencia. “Lo más importante es que hoy se nos han unido las familias y los estudiantes. Porque esta huelga no la hacemos solo por nosotros, sino por los niños”, comenta Amparo, maestra, de 48 años, que ha venido a la capital valenciana desde Picassent con varias compañeras para sumarse a la protesta. “Tenemos aulas con hasta 26 alumnos de distintas nacionalidades y necesidades educativas muy distintas. Hay días que llegas a casa y te da pena porque piensas que los has tratado como a muebles, porque no te dan las horas para atenderlos bien a todos. Llevo 25 años trabajando y nunca había visto algo igual”, afirma. “Estamos aquí”, añade Valentí, profesor del colegio público Juan Ripollés de Castellón, “para evitar el desmantelamiento de la educación pública y el trasvase de fondos a la concertada y la privada. Y por qué no decirlo, para mejorar las condiciones laborales, los espacios, los recursos humanos, para que la gente que se pone enferma sea sustituida, cosa que no está ocurriendo, para que el 1 de septiembre estén ya todas las plantillas formadas, que suelen tardar dos semanas, y por el mantenimiento del poder adquisitivo; se está diciendo que queremos una subida de sueldo cuando hemos tenido una bajada en los últimos 9 o 10 años”. La contundencia de las protestas llevó este jueves a los gobiernos valenciano y catalán a reabrir las negociaciones con los sindicatos. Las reuniones terminaron sin acuerdos, pero se emplazaron a seguir dialogando la semana que viene. El Govern de Illa mandó un mensaje relativamente optimista al término del encuentro apuntando que veía margen para el pacto. En Valencia, aunque no hubo guiños similares, los responsables de la Consejería de Educación se comprometieron a trabajar todo el fin de semana para presentar una nueva propuesta el lunes. Y el Ejecutivo de Llorca empieza a transmitir señales de alarma ante el desgaste que le está produciendo la protesta cuando faltan como mucho 12 meses para las elecciones autonómicas. La huelga valenciana está apoyada por todos los sindicatos y, como sucedió el año pasado en la gran movilización de Asturias, por asambleas autónomas que han ido surgiendo en los centros. Las administraciones no incluyeron, ni en la reunión de Barcelona ni en la de Valencia, propuestas de mejora salarial. Los sindicatos de ambos territorios plantean una larga lista de reivindicaciones, que abarcan la disminución de las ratios de alumnos por clase, un refuerzo de los medios humanos para atender a la diversidad en las aulas, la mejora de las infraestructuras, especialmente de la climatización, y, en el caso de la Comunidad Valenciana, un cambio en la ley educativa aprobada por el PP y Vox que ha reducido el peso del valenciano en el sistema. Pero tanto en una como en otra comunidad autónoma, los sindicatos han advertido que la cuestión salarial también debe formar parte del acuerdo. “Somos una de las comunidades con más alumnos con trastornos o vulnerables y esto tiene un impacto importante en el aula”, afirma Rosa Aguilà, portavoz del sindicato Ustec en Lleida, el mayoritario en el sector educativo en Cataluña. “Puedes tener 25 alumnos y 7 u 8 con necesidades, y el profesor no es experto en lenguaje o educación especial. Necesitamos integradores, psicólogos y personal especializado para atender a alumnos con necesidades para que los ordinarios también puedan estar atendidos”. El seguimiento de la huelga este viernes en Lleida ha sido del 15,5%, según el Govern, y del 60% según los sindicatos. Aguilà también ha lamentado que la Generalitat no incluyera este jueves la cuestión salarial en la mesa de negociación. “Si había una oportunidad de parar la huelga, se perdió ayer porque la consejera se presentó con las manos en los bolsillos”, asegura la profesora, quien considera “indecente” la subida salarial pactada hasta ahora, de unos 60 euros mensuales.
Los profesores toman el centro de Valencia en una manifestación multitudinaria en su quinto día de huelga
Los docentes cortan el tráfico en Lleida y advierten de que el acuerdo de mejoras debe incluir la cuestión salarial
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